Inicio del Duelo
Cada taumaturgo podrá elegir 12 dados de aliento con umbra (dados de aliento de odio o de calma) y 3 sin umbra (la combinación que decida de estos), estos serán los dados de aliento que ese taumaturgo utilizara durante el duelo.
Adicionalmente, cada taumaturgo dispone de 15 puntos de dolor que podrán ser perdidos durante el duelo. En el caso de que esta cifra baje a los 0 puntos o menos, ese taumaturgo será eliminado del duelo.
Tipos de dados de aliento
Los diferentes alientos que un taumaturgo puede evocar durante un duelo, son los siguientes:
Aliento de Odio
Los alientos de odio son los únicos alientos que poseen umbra de Ofensa y durante el duelo son representados por un dado de seis caras.
Los alientos de odio son utilizados para causar puntos de dolor a un adversario y derrotar a este en un duelo. Al ser alientos de umbra de Ofensa pueden retirar, durante la fase de invocación, dados de aliento de su umbra apuesta, Defensa.
Aliento de Calma
Los alientos de calma son los únicos alientos que poseen umbra de Defensa y durante el duelo son representados por un dado de seis caras.
Los alientos de calma son utilizados para proteger a un taumaturgo de los puntos de dolor causados por un adversario. Al ser alientos de umbra de Defensa pueden retirar, durante la fase de invocación, dados de aliento de su umbra apuesta, Ofensa.
Aliento de Mansedumbre
Los alientos de mansedumbre son los únicos alientos que pueden ser tanto de umbra de Ofensa como de Defensa (el taumaturgo debe de elegirlo al inicio del duelo) y durante el duelo son representados por un dado de seis caras.
Todos los dados de umbra opuesta, tanto propios, como de otros taumaturgos, cuya cifra sea igual que el dado de aliento de mansedumbre, no podrán ser utilizados, aunque si retirados por el oponente, mientras el dado de aliento de mansedumbre este en juego. Durante la fase de Recuento, tanto los dados de aliento de Mansedumbre como aquellos dados afectados por estos no podrán proteger o causar puntos de dolor, por lo que no se tendrán en cuenta.
Al ser alientos de umbra de Ofensa o de Defensa pueden ser retirados, durante la fase de invocación, por dados de aliento de su umbra apuesta, como si fuera un dado de aliento de Odio o Calma.
Ejemplo: Un taumaturgo posee un dado de aliento de mansedumbre con umbra de Ofensa y cifra de 5, tanto el, como su oponente, no podrán usar sus dados de umbra de Defensa con cifra de 5 mientras este dado permanezca en juego.
Aliento de Renovación
Los alientos de renovación no poseen umbra y durante el duelo son representados por un dado de cuatro caras.
Retirar un dado de aliento de renovación durante una acción de apoyo permite al taumaturgo elegir un número de dados de aliento del mismo tipo y taumaturgo, igual o menor a la cifra mostrada por el dado de aliento de renovación para ser estos de nuevo lanzados.
Ejemplo: Un taumaturgo retira uno de sus dados de aliento de renovación con una cifra de 3 para volver a lanzar tres de sus dados de aliento de odio con cifra de 3, 1 y 1, obteniendo los nuevos siguientes resultados en estos dados: 4, 4, 3.
Aliento de Cambio
Los alientos de cambio no poseen umbra y durante el duelo son representados por un dado de seis caras.
Retirar un dado de aliento de cambio durante una acción de apoyo permite al taumaturgo elegir cualquier número de dados de aliento del mismo tipo y taumaturgo, y repartir la cifra del dado de aliento de cambio entre esos dados, sumando o restando el total de esta cifra entre los dados de aliento elegidos.
Ejemplo: Un taumaturgo retira uno de sus dados de aliento de cambio con cifra de 4 y elige tres de sus dados de aliento de calma con cifra de 3, 2, 2. El taumaturgo decide repartir la cifra de su dado de aliento de cambio dando dos puntos al primer dado, uno al segundo y otro al tercero, obteniendo los nuevos siguientes resultados en estos dados: 4, 3, 3.
Aliento de Umbra
Los alientos de umbra no poseen umbra y durante el duelo son representados por un dado de cuatro caras.
Retirar un dado de aliento de umbra durante una acción de apoyo permite al taumaturgo elegir un número de dados de aliento que compartan misma umbra (ya sea Ofensa o Defensa) y taumaturgo igual o menor a la cifra del dado de aliento de umbra para ser cambiados a su umbra opuesta.
Ejemplo: Un taumaturgo retira uno de sus dados de aliento de umbra con cifra de 3 para cambiar tres de sus dados de aliento de calma con cifra de 6, 4 y 3 a dados de aliento de odio con las mismas cifras.
Evocación
Durante esta fase inicial, los taumaturgos implicados en el duelo lanzaran todos sus dados de aliento para obtener los resultados correspondientes de cada uno.
El taumaturgo con mayor número de unos naturales iniciara la siguiente fase, Invocación. En caso de empate, se deberán utilizar los resultados naturales de dos en adelante hasta que se produzca el desempate.
Invocación
En esta fase, los taumaturgos, por turnos, podrán realizar una de las siguientes acciones usando sus dados de aliento:
Ataque
Un taumaturgo puede retirar uno de sus dados de aliento con umbra (ya sean de “Ofensa” o “Defensa”) para retirar un único dado de umbra opuesta de uno de sus adversarios con un resultado igual o inferior al dado propio retirado.
Ejemplo: Un taumaturgo puede retirar un dado de Ofensa con cifra de 5, para retirar un dado de Defensa de su adversario con cifra de 4.
Ataque en bloque
Un taumaturgo puede retirar tantos dados de aliento que compartan umbra (ya sean de “Ofensa” o “Defensa”) como quiera para retirar un único dado de umbra opuesta de uno de sus adversarios con un resultado igual o inferior a la suma de los dados propios retirados.
Ejemplo: Un taumaturgo puede retirar 3 dados de Ofensa con cifra de 4, 1 y 1, para retirar un dado de Defensa de su adversario con cifra de 6.
Apoyo
Un taumaturgo puede retirar uno de sus dados de aliento sin umbra para aplicar sus efectos en otros de sus dados de aliento propios o ajenos.
Puede verse ejemplos de acciones de apoyo en la sección de “Tipos de dados de aliento”.
Pasar el turno
Un taumaturgo puede decidir “pasar” su turno, ya sea porque no pueda realizar otra acción o porque simplemente así lo prefiere, en ese caso el turno pasaría al siguiente taumaturgo.
Si en algún momento durante la fase de Invocación todos los taumaturgos “pasaran” sus turnos, la fase habrá acabado y se pasara a la fase final del Recuento.
Recuento
En la fase final, el taumaturgo debe sumar tanto todos sus dados de aliento de umbra de Ofensa como los de umbra de Defensa que aún no hayan sido retirados.
El taumaturgo después elegirá un adversario y ese adversario recibirá tantos puntos de dolor como la suma total de dados de umbra de Ofensa (más la suma de dados de ofensa de otros taumaturgos, en el caso que otros taumaturgos hayan decidido atacar al mismo adversario).
Ese taumaturgo, después restara la suma total de sus dados de umbra de Defensa a los puntos de dolor recibidos. En el caso de que la resta sea positiva, el número de puntos de dolor final deberá ser retirado de la reserva del taumaturgo.
Tras ello, y si aún no existe un ganador del duelo, se volverá a comenzar una nueva fase de Evocación.
Ejemplo: Un taumaturgo termina la fase de invocación con cuatro dados de aliento de umbra de Ofensa con la siguiente cifra: 4, 4, 3, 2. La suma de estos dados da un total de 13 puntos de dolor. Su adversario termina la fase de invocación con los siguientes dados de aliento de umbra de Defensa: 2, 1. La suma de estos dados son de 3, lo que significa que el adversario recibirá 10 puntos de dolor tras restar este resultado.
Ganar un Duelo
Si durante la fase de Recuento un taumaturgo llegara a 0 puntos de dolor o menos, ese taumaturgo seria eliminado de la partida, en el caso de que todos los taumaturgos menos uno hayan sido eliminados, el taumaturgo que aún no haya sido eliminado, ganara el duelo.
Victoria por ausencia
Puede darse el caso de que un taumaturgo decida abandonar el duelo, en ese caso, ese taumaturgo perdería todos sus puntos de dolor. Cada post, durante el duelo, tiene que ser respondido en un máximo de 24 horas (a no ser que el taumaturgo antes hubiera avisado de su ausencia) del ultimo post escrito por su adversario, de no ser así, se considerara que el taumaturgo ausente ha decidido “pasar el turno” y el turno volver a su adversario.